Territorio Indígena Tayní
Valle La Estrella, Limón

Comunicado de prensa

Unidad de Comunicaciones BANHVI. El Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI) destinó en el año 2018, ¢623 millones de colones para 52 familias indígenas del Territorio Cabecar de Tayní. Con dichos recursos se edificaron viviendas de madera sobre pilotes, conforme a sus tradiciones y adecuadas para el clima de la zona. El proyecto habitacional fue consensuado con la Asociación de Desarrollo Indígena del territorio, donde se edificaron viviendas con espacios familiares y ambientes que respondieran a sus tradiciones ancestrales, en las cuales predomina el uso de la madera y pilotes. Este tipo de construcciones costeadas por el Bono Familiar de Vivienda, permite a los indígenas costarricenses gozar de residencias frescas y libres del peligro de inundaciones.

Para este proyecto, sobresalió el diseño en dos pisos, con la posibilidad de usar la parte de abajo como área social y de cocina y el segundo piso para dormitorios. Previamente se conocieron sus costumbres arquitectónicas, su cultura, materiales constructivos de predilección y se atendieron aspectos de clima y topografía de la región. Las casas serían edificadas en el terreno otorgado a cada familia dentro del territorio, por parte de la Asociación de Desarrollo del lugar.

Las viviendas construidas fueron en madera en todos sus elementos estructurales y componentes complementarios. Las paredes externas e internas, los pisos, la estructura de techo y el cielo raso interno se edificaron en madera importada del sur de los Estados Unidos, tratada y certificada. La solución sanitaria fue por medio de tanque séptico con sus respectivos drenajes y la cimentación sobre pilotes de madera asentados en pedestales de concreto.

El estudio socioeconómico efectuado a los grupos familiares, estableció que todos los casos eran de extrema necesidad y existían 47 familias bajo la responsabilidad de mujeres jefas de hogar. Residentes en las comunidades de Alto Cuen, Arrozero, Calvery, Boca Cuen, Cerere, Isla Cuen, Gavilán, Cuchey, Kunabri y Nimari, entre otras, algunas zonas son de difícil acceso y no existe suministro de energía eléctrica, por esta razón, se implementó un sistema de generación de energía fotovoltaica.

La Fundación Costa Rica Canadá como entidad autorizada a cargo del proyecto, fue responsable de velar por el correcto uso de los recursos del Bono de Vivienda y garantizar la calidad constructiva de las casas, así como el empleo de maderas con los tratamientos químicos correspondientes y debidamente presupuestados. Paralelamente, la empresa constructora fue Somabacu S.A.