San José, Costa Rica
Año: 2016
Área: 1000 m²
Asesoría de Diseño y Construcción: Grupo Xilo
Cálculo Estructural: Ing. Juan Tuk y Arq. Adolfo Mejía
Fotografía: Arq. Ingrid Johaning
Descripción enviada por el equipo del proyecto
En 2011 Entre Nos Atelier se convierte en “socio estratégico” de la comunidad de la Carpio y de la fundación SIFAIS, (Sistema Integral de Formación crítica para la Inclusión Social) una iniciativa privada sin fines de lucro que promueve la superación personal y la integración social a través de la enseñanza y aprendizaje de una destreza artística, un deporte, o una técnica en comunidades marginales, al brindar sus servicios de diseño ad honorem.
Cueva de Luz comprende dos naves de cuatro pisos proyectadas en planta libre que suman 1000m². Preliminarmente se había contemplado una estructura en concreto y metal que permitió los primeros esquemas de modulación y organización. Sin embargo las limitaciones de presupuesto requirieron de replantear el sistema estructural que hasta el momento solo alcanzaba para construir la estructura primaria sin cerramientos básicos. En ese sentido surge la madera como una alternativa constructiva para que con el mismo presupuesto se pudiera completar la totalidad del proyecto. Gracias al apoyo técnico del Grupo Xilo liderado por el Ingeniero Juan Tuk y el arquitecto Adolfo Mejía se replantea la obra. En el cambio se paso de un sistema de losas y columnas en concreto, hacia un sistema de marcos portantes arriostrados y repetidos en serie a cada 80 centímetros. Los marcos redujeron la carga total del proyecto otorgándole la elasticidad necesaria para soportar su uso, resistencia sísmica y contra incendios. También la madera aportando su cualidad acogedora en los espacios, en donde los nudos de unión entre vigas y columnas de madera laminada no requieren de costosos herrajes metálicos ni pernos, sino más bien de un sistema de tornillería especializada para madera. Todo lo anterior permitiendo el desafío y sentar precedente para la construcción de edificaciones verticales en madera laminada. Es decir un edificio con tecnología de punta, único en la región ubicado en un sector marginal de la ciudad.
La envolvente vertical perimetral de las naves toma como partido el sistema de columnas seriadas para incorporar entre ellas una serie de ventilas tipo rejillas en madera y paneles abatibles que faciliten el ingreso de las brisas e iluminación natural requeridos en áreas de alto tránsito, usos y actividades. También de manera complementaria se incorporan una serie de cerramientos en malla de hierro galvanizado que no obstaculice la porosidad de la envolvente y que brinde la seguridad necesaria. La malla es ampliamente explorada en distintas soluciones funcionales y formales del edificio dada su versatilidad, fácil instalación y costo accesible. El proyecto debido a su verticalidad conforme se recorre revela gradualmente una serie de vistas y encuadres del entorno inmediato; como una especie de mirador que revaloriza su contexto y sirve como catalizador hacia nuevas alternativas y experiencias de empoderamiento espacial en el sitio. La obra además tiene la particularidad que es posible de trasladar en un 100% ya que al estar con uniones atornilladas, estos pueden sacarse de la madera y dejar los elementos intactos para volver a ser ensamblados en otro lugar. Este tema de reutilización de la obra ante cambios de uso o reconfiguración urbana es un aporte muy importante a los principios de sostenibilidad que maneja el proyecto. El secuestro de CO2 de la atmósfera es otro factor muy relevante en la construcción. En este edificio solo en estructura primaria se utilizaron 56000 Kgs de madera preservada, con lo cual se extrajo un equivalente de 224000 Toneladas de dióxido de carbono, principal actor en el cambio climático global. Otra característica de la obra es el poco impacto en el ambiente al no requerir de complejos sistemas de elevación de los elementos y transporte dentro de un ambiente urbano desordenado y caótico que no permitía el paso de camiones pesados o de gran dimensión.